La autoestima como pilar de una vida saludable

Autoestima

Si no tienes confianza, siempre encontrarás una forma de no ganar.“, Carl Lewis.

¡Hola a todas/os una vez más!

Este mes quiero aprovechar la ocasión para hablaros brevemente sobre la importancia de la autoestima en el desarrollo de una vida saludable. Y siento que debo hacerlo, debido a la infravaloración que considero que existe respecto a este tema.

Quizás este sea un artículo algo distinto a lo que os tengo acostumbrados/as, pero me puede servir para inaugurar así una nueva temática en mi espacio mensual en Mentalidad Fitness.

Concepto teórico y aplicación práctica

Según la RAE, la autoestima se define como una autovaloración personal, que por lo general es positiva.

Así tal cuál parece de lo más simple, ¿verdad? Al menos, es fácil describir de qué se trata. Pero la duda viene cuando nos planteamos si realmente la ponemos en práctica en todo lo que nos acontece diariamente.

Cómo nos valoramos

Continuamente estamos haciendo juicios de valor sobre nuestro propio carácter, y obviamente no siempre pueden ser positivos, de hecho a veces son necesarios los negativos, para así ayudarnos a mejorar aquello que no nos termina de encajar.

Pero el problema aparece cuando los juicios negativos superan con creces a los positivos. En ese caso la autoestima es nula, y aunque cuentes con aspectos positivos, siempre saldrán antes a flote los negativos.

¿Significa ésto que debemos volvernos quizás un poco egocentristas? Pues quizás sí, pero siempre en un término medio, que ya sabemos que los extremos acaban siendo peligrosos.

Valoración social de la autoestima

La autoestima siempre es un aspecto que debemos fomentar, ya no sólo en nosotras/os mismas/os, sino también en los demás. La aceptamos, la buscamos e intentamos incentivarla, pero ¿realmente sabemos trabajar para mejorarla?

Valoramos la autoestima como sociedad, sí, pero el problema es que quizás algunas veces sólo nos centramos en la autoestima para aspectos determinados. Por ejemplo, es fácil escuchar eso de “ve a la entrevista de trabajo con seguridad y demostrando buena autoestima” o eso otro de “quiérete mucho antes de intentar querer a alguien más”.

La tenemos en cuenta, no nos cabe duda, pero la idea es que debemos extrapolar ese interés por la autoestima y ese “autoquererse”, a otros ámbitos que no sólo alcancen aspectos sentimentales o laborales y/o de éxito profesional.

Somos algo más que individuos que deben autovalorarse para conseguir un puesto de trabajo o conseguir mantener una relación sentimental. Busquemos esa verdadera autoestima, esa que sólo nos concierne a nosotros/as, esa que nos haga crecer como personas y alcanzar todo aquello que visualizamos, en un sentido únicamente individual.

Somos seres sociales y nos beneficiamos de las interacciones sociales obviamente, pero pienso que jamás debemos construir sólo para conseguir algo respecto al resto. Antes que nada, estás tú, ante el mundo sí, pero antes ante ti mismo/a.

¿De qué demonios te va a servir convencer a otra u otras personas de cómo te “autosientes” si ni siquiera es cierto?

La autoestima en los ámbitos físico y nutricional

Tal y como os transmitimos cada semana, el alcance de una vida saludable pasa primeramente por alcanzar los niveles más óptimos en torno a la alimentación y el estado físico. Y en esta cuestión, aunque tenga un papel infravalorado, la autoestima tiene una función primordial.

Cuando buscamos ese estado saludable, necesitamos indispensablemente una  buena base de autoestima, porque si no la tenemos, probablemente fracasen nuestros objetivos.

Aquí ya no se trata de disfrazar un amor hacia uno mismo, aquí se trata de construir una personalidad a base de esfuerzo y constancia sí, pero sobre todo de valoración personal. Es nuestro ingrediente principal, y sin él como nuestro pilar básico, tened por seguro que los cimientos terminarán por tambalearse.

Si te has propuesto tener un cuerpo determinado, ya sea subiendo o bajando de peso, definiendo, tonificando, etc., normalmente esto lo haces porque nace de ti, de tus sueños y tus motivaciones, quitando claro está, los casos en los que alguien se prepara para una prueba o puesto determinado, y no por voluntad propia. Y como os iba diciendo, esos sueños y motivaciones, nuevamente también tienen como ingrediente insustituible, una autoestima consolidada.

Con la alimentación nos pasa lo mismo. Si quieres cambiar a unos hábitos más saludables, lo debes hacer para precisamente mejorar un estado de salud que obviamente también nace de una persona que se quiere y se valora por encima de muchas cosas.

Por qué os escribo sobre la importancia de la autoestima

Ya que hemos visto cómo utilizamos la autoestima como herramienta principal en una vida más saludable, ahora quiero aclararos el porqué denoto infravaloración de la misma y algunos de los motivos que me llevaron a escribiros estas líneas.

Como ya sabéis si habéis seguido los últimos meses mi trayectoria con el equipo de Mentalidad Fitness, y si no es así os dejo aquí la entrevista que me hizo me compañero antes de pertenecer al equipo; en el último año experimenté un cambio de mentalidad más saludable en muchos aspectos, y todos ellos me han hecho darme cuenta lo importante que ha sido seguir “auto-queriéndome” antes, durante y después de la implementación de todos los nuevos cambios.

Ya no sólo incluyo el ejemplo de mis propias vivencias, sino también la oportunidad que me han brindado todos los cambios de conocer nuevas personas con situaciones similares, o profundizar en otras que ya conocía anteriormente. Y todas ellas tienen en común lo mismo: todas han necesitado y necesitan la autoestima para alcanzar todas las metas que se proponen; aunque lo preocupante es que algunas veces sea una asignatura pendiente, por ello lo de la infravaloración. Porque recordemos además, que todo cambio con respecto a hábitos más saludables, requiere también un proceso importante de adaptación mental, y para ello debemos “sentirnos fuertes”, pero no para autoconvercernos, sino para hacernos ver que realmente lo somos.

Espero que os haya gustado, y que no me entere yo que alguien no se autoquiere lo suficiente.

Hasta el mes que viene 😉

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