Cánones físicos actuales que impone la publicidad

Cánones físicos actuales que impone la publicidad

“La publicidad es el arte de convencer a gente para que gaste el dinero que no tiene en cosas que no necesita”, Will Rogers

Hay meses que tengo demasiaso claro el tema del que hablaros, pero otros, sin embargo, ando perdida hasta el último momento. Y algo así me viene pasando desde la última publicación. Pero es cuando más desorientada me encuentro, cuando acabo reflexionando sobre las cosas que me acaecen diariamente, y en este caso quiero hacer un pequeño énfasis con respecto a la publicidad que nos rodea.

Es cierto que ya disfrutamos de un clima casi veraniego, estamos en una época del año colorida, alegre y con bastantes horas de luz. Pero también, la primavera se encarga de revolucionar nuestro organismo, y más puntualmente nuestras hormonas. También es una etapa en la que curiosamente, deseamos cuidarnos más, y de hecho nos encontramos ante un aluvión de publicidad referente a eso mismo.

Diariamente, tanto en nuestras redes sociales como en muchas de las páginas por las que navegamos en Internet, nos bombardean a publicidad, tanto implícita como explícita, acerca de nuestro propio cuerpo y los objetivos que queremos alcanzar.

Todo el mundo quiere lucir mejor cuerpo en verano porque es cuando la mayoría vamos de vacaciones, o bien sólo a la playa, y de eso precisamente se aprovecha la publicidad. Llevo algo más de un mes, topándome con infinidad de anuncios relacionados en su mayoría con la pérdida de peso de cara al verano; desde pastillas para acelerar el metabolismo, hasta bebidas depuradoras. Incluso he llegado a ver anuncios en plena carretera, en los que te prometían una pérdida de peso considerable, gracias a sesiones de hipnosis.

 

¿Qué quiero deciros con esto?

Realmente respeto absolutamente todos los métodos y formas que se utilicen para mejorar como persona, pero por favor, sed conscientes antes de adquirir ciertos productos o servicios. Pensad en lo que os ofrecen y preguntaros si realmente es viable. Hay cosas que nos ayudarán y qué funcionarán, pero otras tantas sólo se dedican a cosechar ventas aprovechando, bien nuestras ganas de mejorar, o bien nuestros complejos.

A mí no me vale que ese famoso actor que lleva años luchando contra su peso, me publicite unas pastillas que pueden reducirme hasta dos tallas en un mes. Que sí, que el anuncio es muy convincente, pero después, él mismo confiesa por otro lado que no deja de cuidarse gracias al deporte y a la buena alimentación, y que no puede descuidarse. Es decir, en su día a día, al final lo que siempre lo acompaña es una vida lo más saludable posible, no esas pastillas de esa marca que a saber cuánto dinero le han embolsado.

Igual que tampoco me creo que esa otra famosa presentadora luzca con un cuerpazo de diez, cuando sale con su bebé recién nacido del hospital. Y días después aparezca diciendo que son las pastillas X las que le han ayudado a recobrar la figura tan rápido. Que sí, que hay mujeres que pueden recobrar la figura muy rápido porque de seguro se han cuidado bastante a lo largo del embarazo, no por una pastilla que ha hecho el milagro en tres días.

 

Más ejemplos

Y si ya hablamos de la publicidad del tipo “antes vs después”, para cremas reductoras por ejemplo, podríamos estar aquí durante años hablando de lo mismo. Que sí, que hay cremas que ayudan a restablecer la piel, o a reducir algo de celulitis, pero tampoco en cantidades milagrosas. La prueba la tenemos en que aparece la foto de antes de usar y la de después, y resulta que es la misma con una bazofia de retoque fotográfico.

Aprendamos a ser un poco más resueltos y observadores, que hay publicidad que de verdad es infumable. Intentan ponérnoslo fácil y bonito, pero no debemos ser tan ingenuos. Las cosas se consiguen y los objetivos se cumplen, respecto al cuerpo, a la salud, a los estudios, a la vida en general; pero siempre con esfuerzo, perseverancia y constancia.

A la publicidad engañosa le encanta jugar con nuestras carencias, y es por eso que debemos concienciarnos en todos esos temas que se relacionan con nuestra salud, tales como la alimentación o el ejercicio físico. De hecho, el mes pasado ya hablamos de la importancia de la alimentación y de su invisibilidad, os dejo el enlace aquí por si no le habéis echado un ojo aún.

Podrán engañarnos en cosas que no sepamos, pero jamás en cosas en las que sí estemos al día. Es más, es como si ahora mismo vas a la peluquería, te cortas el pelo por encima de los hombros, inmediatamente después te arrepientes, y te pones a buscar como loco/a un producto que te acelere el crecimiento. Si encuentras uno que te promete que tu pelo va a crecer diez centímetros mensuales, ¿te lo creerías tanto como para comprar el producto? Pues con todo lo que respecta a nuestro cuerpo, lo mismo.

Lo del pelo es evidente que es mentira, porque es algo que por lógica sabemos que no puede ser real. Pues yo lo que quiero es que tengáis esta misma visión respecto a todos esos “productos milagrosos”, porque yo también sé lo que significa querer cambiar y probar algo que te promete resultados que nunca llegan, o cuando lo hacen se esfuman con más rapidez de la que han venido.

 

Tú eres el mejor producto

El cambio sólo existe en ti, en tus ganas y en tu trabajo y esfuerzo. Sólo si trabajas duro para conseguir aquello que anhelas, sólo si le pones empeño e ilusión, sólo si te enfrentas a tus miedos, lograrás hacerte con un sueño más que tachar en la lista de pendientes…

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